El clásico del fútbol tico se define con un empate

El escenario de este cotejo fue el  estadio Alejandro Morera Soto, el Derby del fútbol tico en su edición 324 se decantó por un empate, partido que se jugó sin un elemento notable,  la afición estuvo ausente de la gradas, normalmente la pasión de los hinchas se desborda en las gradas de la llamada “Catedral del fútbol tico”.

Aunque la hinchada no empujo a su equipo por la realidad que ha demarcado el Covid-19. El coraje, las ganas y el orgullo por los colores estuvo en ambos bandos tanto para manudos como morados.

El partido inicio con las dos escuadras fieles a  su estilo, un Saprissa de toque elegante y un equipo manudo con una elaboración más directa.

Los dos equipos empezaron con una idea muy clara anotar primero, los morados tuvieron su oportunidad ante un error de comunicación en zaga entre el defensa panameño Adolfo Machado y el arquero local Leo Moreira, el juvenil Manfred Ugalde por poco sorprende con su primer gol en clásicos.

Para los liguistas apenas en su segundo arribo al área morada, sería suficiente para que Allen Guevara mandara un zurdazo pegadito al poste imposible para el meta morado Cruz. Esta anotación se produjo a los 29’ minutos de la etapa inicial, también el escurridizo extremo manudo Lassiter  tendría dos chances clarísimas que serían negadas por los postes del marco sur del Morera Soto.

 

En la etapa complementaria la intensidad se mantuvo, claro está que los visitantes con algunas variaciones en su esquema inicial fueron más claros y contundentes en la generación de fútbol. Esto no le basto al Saprissa, quien al 53´ de tiempo corrido fueron presa  de un contragolpe erizo que ponía dos a cero arriba a los de casa. El anotador Ariel Lassiter.

Pero los hombres del técnico Walter Centeno no dejarían de insistir y en un anticipo en la marca del ariete Ariel Rodríguez sobre el defensor José Andrés Salvatierra, los morados lograrían el descuento. Al 66´ las ganas y la ilusión de apoderaron del cuadro visitante que no dejo de insistir en tocar la puerta del centenario equipo liguista. Un partido con la moneda en el aire sin duda alguna.

El buen fútbol en la medular del Saprissa empezó a dar réditos y al 83´ nuevamente Ariel Rodríguez empujo al fondo un rebote del arquero Moreira precedido por una raya fulgurante del capitán morado Michael Barrantes.

 

Dos por dos el marcador final, que consolida a Saprissa en la cima de la tabla, asegurándose hasta el día de hoy una final con cierre en su casa la tan temida “Cueva”.